

Somos propietarios de casas.
Esta es, literalmente, la profesión que hemos elegido: mantener un lugar para que reciba a los huéspedes y mantenerlo con altos estándares. Esto requiere atención, tiempo y la convicción de que un apartamento donde se duerme unas noches merece tanto cuidado como una casa donde se vive.
Llamamos a nuestra casa Maison Afan. Afan significa bosque en la lengua fang, hablada en el corazón del África ecuatorial central. La palabra evoca el refugio que el bosque ofrece a quienes se detienen en él. Eso es lo que queremos ofrecer: refugio.
Nuestras llaves dan acceso a distintos tipos de espacios: apartamentos en pleno centro de la ciudad, casas del futuro, e incluso otras formas. Pero todas comparten la misma atención al detalle: ropa de cama cuidadosamente seleccionada, materiales auténticos, mobiliario elegido sin concesiones y esa particular manera de preparar un espacio para que, desde el momento de su llegada, se sienta bienvenido, no solo alojado.
Recibir a un huésped no se trata tanto de ofrecerle espacio como de demostrarle cariño. Un lugar, para merecer una estancia, debe haber sido amado antes de su llegada, y creemos que esto se puede sentir sin necesidad de palabras.
Hoy, nuestros primeros locales se encuentran en Pau, bajo el nombre de Cœur de Pau. Mañana, abriremos otros en Francia y otros países, con diferentes nombres locales, pero manteniendo los mismos altos estándares. Maison Afan es la empresa matriz; cada ciudad tendrá su propio carácter distintivo.
Nuestra promesa se resume en una sola frase, y trabajamos en ella cada día: un lugar que te dé la bienvenida, en lugar de simplemente alojarte.
Y si todo sale como esperamos, volverás.